HISTORIA DE LA EDUCACIÓN ADVENTISTA
Los primeros indicios de la Educación Adventista en Chile se remontan al año 1902, según registros estadísticos de la Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. En estos registros se señala que una escuela unidocente, denominada “Escuela Adventista de Santiago”, inicia sus actividades escolares con 7 alumnos, quienes tomaron contacto con el Sr. Dámaso Soto. De esta escuela se tiene registro hasta el año 1903.
Posteriormente, a unos 35 kilómetros de Nueva Imperial, se establece la escuela adventista denominada “Escuela Filadelfia”. En el 1905 comienza a funcionar con 6 alumnos y termina el año escolar con 18, siendo su Director y Profesor don Víctor Thomann.
El 15 de abril de 1906, en Púa, IX Región del país, don Carlos Krieghoff dio inicio a las clases del que más tarde se conocería con el nombre de “Colegio Adventista Chileno”, donde se impartían 7 años de estudio en ramos generales o primarios.
A través de los años, la labor educativa de la Iglesia Adventista en Chile ha seguido creciendo. Se crearon colegios en Santiago (1918), Temuco (1928), Copiapó (1942), Concepción (1942), Los Ángeles (1953), Iquique (1953), Talcahuano (1960), Angol (1963), Antofagasta (1967), Villarrica (1968) entre otros, hasta completar en la actualidad 39 instituciones educativas de educación básica y media.
En el ámbito de la educación superior, el Colegio Adventista Chileno, ofrecía en 1911 un curso de tres años para vender libros religiosos, y otro de tres años para maestros y obreros bíblicos. El plantel educacional siguió desarrollándose y en 1918 fue trasladado hasta Chillán donde para el año 1964 tenía convenio con la Universidad de Concepción, institución que otorgaba los títulos profesionales de pedagogía. Este convenio tuvo vigencia hasta el año 1986, cuando el Instituto Profesional Adventista comienza a extender –autorizado por el Ministerio de Educación de Chile– los títulos profesionales a sus egresados.
La Universidad Adventista de Chile inicia sus actividades como tal en febrero de 1990, obteniendo su autonomía plena en octubre de 2002. Actualmente ofrece en 4 Facultades más de 28 carreras y programas de postgrado y perfeccionamiento.
Sin duda alguna, durante estos 105 años Dios ha guiado el trabajo educativo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, siendo su objetivo educar no sólo para un servicio aquí en la tierra, sino también para la eternidad.

